La Compasión Bajo al Mundo

Dec 21, 2025    Eber Flores

La Navidad no comenzó con luces ni celebraciones, sino con compasión en movimiento.

Filipenses 2:7 nos recuerda que Jesús “se despojó a Sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres” (NBLA). La compasión no se quedó en el cielo: descendió, caminó entre nosotros y se acercó a nuestra necesidad.

En este mensaje especial de Navidad descubrimos que la verdadera compasión no es solo sentir, sino actuar; no es solo ver la necesidad, sino moverse hacia ella. Dios dejó Sus privilegios, cubrió Su gloria y se hizo cercano. Y ese mismo llamado hoy sigue vigente para nosotros.

A través de Lucas 1–2 vemos que Dios eligió a pastores, personas comunes y marginadas, para anunciar la noticia más grande de la historia. La compasión de Dios incluye a los que otros dejan fuera, restaura dignidad y transforma a los olvidados en mensajeros de esperanza.

Este mensaje nos reta a vivir una fe que se mueve, que incluye, que se acerca al dolor y que entiende que la compasión nunca termina en nosotros, sino que siempre fluye a través de nosotros hacia otros.


Puntos principales del mensaje:

1. La compasión se mueve hacia nuestra necesidad, no se queda distante.

2. La compasión deja privilegios para acercarse al dolor.

3. La compasión incluye a los que están afuera y los convierte en portadores de la buena noticia.


Recuerda que «Si la compasión se hubiera quedado en el cielo, la Navidad nunca habría sucedido.»