Dios usa Vasijas Rotas
En Jueces 4–7 vemos una verdad que atraviesa toda la Biblia. Dios sigue usando personas rotas para mostrar Su gloria. A través de las historias de Débora y Gedeón descubrimos que Dios no está buscando personas perfectas, fuertes o impresionantes. Él usa personas que nadie esperaba, personas llenas de temor y dudas, y personas dispuestas a confiar y obedecer aun cuando el camino no tiene sentido humanamente.
Así como el arte japonés del kintsugi toma vasijas quebradas y las restaura con oro, Dios toma vidas heridas, cansadas y marcadas por el pecado para restaurarlas con Su gracia. Débora nos recuerda que Dios puede levantar a quien Él quiera para cumplir Sus propósitos. Gedeón nos enseña que aun en medio del temor y la inseguridad, Dios sigue llamando, sosteniendo y usando a aquellos que dependen completamente de Él.
Este mensaje también apunta directamente a Cristo. Jesús vino como un Mesías que muchos no esperaban, cargó angustia y dolor en Getsemaní, y obedeció perfectamente al Padre hasta la cruz para traer salvación a los que ponen su fe en Él.
Texto principal
Jueces 4–7
Puntos principales
• Dios usa personas que nadie esperaba
• Dios usa personas llenas de temor y duda
• Dios usa personas que confían y obedecen
Recuerda que Dios no toma personas rotas y las une con oro. Dios toma personas rotas y las une con gracia.
Keywords
Jueces 4, Jueces 6, Débora, Gedeón, gracia de Dios, temor y duda, obediencia, fe, kintsugi, vasijas rotas, restauración, salvación, Jesús, EPIC, Liberty Heights Español, Biblia, predicación cristiana, esperanza, evangelio, confianza en Dios, liderazgo espiritual
