Adoración y Sabiduria 006

Aug 17, 2025    Eber Flores

En Salmos 111 y 112 (NBLA) descubrimos el retrato del hombre y la mujer bienaventurado.


No se trata de tener más cosas, sino de vivir una vida centrada en Dios.

El hombre (o mujer) bienaventurado…


1. Estudia las obras de Dios.

2. Obedece sus instrucciones.

3. Teme al Señor con respeto y reverencia.

4. Vive con generosidad, lleno de gracia y misericordia.

5. Sustituye el temor con confianza firme en el Señor.


Este mensaje nos recuerda que la verdadera bendición no está en lo que poseemos, sino en lo que somos en Cristo.


Recuerda que, una vida bendecida no se mide por lo que tienes, sino por en quién confías.