El Efecto Dominó de la Obediencia

Oct 12, 2025    Eber Flores

“Y el Señor dijo a Abram: «Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; engrandeceré tu nombre, y serás bendición.” (Génesis 12:1-2 NBLA)


Este mensaje nos lleva al llamado de Abraham: Dios lo movió sin darle mapa, solo promesa. La esperanza del creyente no descansa en entender el camino, sino en confiar en las promesas incondicionales de un Dios que no falla. Por eso obedecemos —no porque lo tengamos todo claro, sino porque creemos a quien sí lo tiene claro. Y esa obediencia, lejos de ser un acto privado, se convierte en bendición multiplicada para otros; Dios nunca te bendice para que guardes, sino para que derrames.


Recuerda que “Dios no te pide entender para obedecer —te pide obedecer para ver lo que Él entiende.”